5.4.09

Toma 4

no pude escapar de la radio que me hablaba
y recordé que tenía cita con el Dr. Tchock
ya se me había hecho tarde
así que recurrí a Lucas, la almohada
quien no dudó en escucharme
hasta me contó un poco de sus aventuras en el espacio
cuando iba en bicicleta...
a él no le gusta hablar mucho
pero su imaginación es ilimitada
y puede ver a traves de mi cabeza;
así seguimos charlando
de verduras y muertos
de gatos y papeles,
nunca contesté el teléfono
pues ya me encontraba con Lucas
desayunando sobre la hierba azulada
viendo a los peces desplazándose sobre las hojas secas
y a las hormigas subiendo hasta las nubes...
caminamos hasta que nuestros pies desaparecieron
y fuimos consumidos por el color del viento,
fue entonces cuando desperté
y un hombre barbudo me hablaba
con un cuaderno pequeño en la mano
pero sin nada escrito
...a veces sientes que quieres hundirte
en un sueño infinito,
pero lo que estás viviendo no es real
nunca lo ha sido.
(donde he oído esto, pensé)
y recordé algunas cosas
sin importancia tal vez,
pero que dejaron manchas imborrables...
yo creo que es real
y a la vez no,
como yo misma;
ahora por favor
deme un café
que pienso seguir escribiendo,
mientras tanto
puede hablarme de insectos...
cuando era niña solía comer hormigas
y creo que era una forma de decir 'soy diferente'
a veces hacía cosas raras
y ahora creo que tengo amnesia
o quizá solo sea desadaptación involuntaria
necesito un ambiente realmente propio, sabe?
que no huela a perro
ni a incienso
donde tenga espacio para crear...
el hombre barbudo canturreaba algo
y no me prestaba atención.
me he comprado una plantita
le estaba creciendo un diente
pero se le acaba de salir...
debes cuidar bien a esa planta
dijo al fin
sin embargo una nube de polvo
me hizo estornudar
y ya no me encontraba con el Dr. Tchock
sino con Lucas, la almohada
pintando un mural en el cielo anaranjado.

3 comentarios:

Hiel dijo...

Cuidala para que no se muera.

Krysthopher dijo...

Dr. Tchock está re loquito...

Jaq dijo...

es mi héroe
ññññ